No importa quién pasa por mi vida, quién se va... Hay quienes dejan su huella, su marca, quienes marcan mi alma, quienes me hacen el ser, quienes me dan vuelta la cabeza... Siempre está aquel que marcó en ti todo lo que nadie marcó en su vida entera.No puedo recordar cuándo fue la última vez que me sentí tan viva, tan bien estando con un hombre como con aquel joven, que dejó su mirada en el amanecer entre mis brazos, para luego, llevarse de mí un pequeño trozo de alma, y vagar por las calles de estar ciudad en moto con ella...
Jamás seré de él, como él jamás será mío, como lo fuimos una vez. Jamás supo darme lo más sencillo de la vida: compañía en silencio... Lo que más me fascina de estar con alguien.
Si uno no se detiene a mirarse un instante en el espejo y ver su reflejo para luego preguntarse quién es en verdad, entonces, jamás se dará cuenta de que han cambiando pequeñas cosas en sí, hay grandes rasgos de nosotros que nunca cambiamos, pero hay pequeñas que sí.
Nunca seré la misma después de vivir tantas cosas. Luego de dos años, siento que sí lo logré, ser la misma de antes... pero cuando me di cuenta de que se había llevado de mi un pequeño trozo de mi alma, es cuando me siento vacía por dentro, tratando de encontrarla de vuelta. Lo amé, porque con él viví lo que una vez soñé vivir con alguien, sin embargo, jamás supo darme lo más pequeño que le pedía.
Ya no importa... digo ahora. Ambos nos separamos en toda vida, y es hora de seguir cada su vida como antes. Necesito de mis pocos amigos, de mis libros, de mi música, de mi soledad constante, porque eso es lo que soy, un alma libre que no puede evitar ser libre.
Y a decir verdad, prefiero no volver a verlo, porque me dolería verlo feliz sabiendo que no soy parte de aquello. Sería bueno saber que lo es, pero me dolería en lo más profundo, porque sabré con más determinación que nunca será mío, que nunca seré suya... Que es más libre que un ave que vuela con total libertad. Verlo y no poder tocarlo más, besarlo jamás... Nunca volveré a tener su mirada en el amanecer, no volveré a despertar en sus brazos, no tendré el calor de un abrazo viejo...
Pero sé que separarnos fue bueno, se supone que así sea... entonces, tengo que dejar de joder, disfrutar de mis veinte años, y seguir siendo aquella alma libre que era antes de estar con él. Sé que me quiso, pero no lo suficiente como para luchar por mí, no lo suficiente como para dedicarme cinco minutos, entonces, ya no puedo dedicarle ni cinco segundos mi mirada nuevamente, aunque quiera...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario