Hay quienes, por sorpresa, sin esperarlo, te devuelven parte de ti, parte de quién eras, por simplemente, ser viejos amigos, por ser parte del pasado. Hoy camino por los senderos de aquel lugar aislado, donde lo conocí hace tantos años, e inesperadamente, con su mirar me lleva a mi historia pasada, me trae paz y tranquilidad, me transmite aquellos sentimientos, y recordar aquella noche donde nos sentamos a charlar, sabiendo que no hay ningún atractivo entre ambos, es bueno charlar con alguien con quien no lo hacía hace tanto tiempo.Aquella tarde, pude sentir su compañía, me hace desear más de él. No logro dejarlo en el pasado, tampoco consigo entender por qué. Son aquellas almas que te marcan, y por más que lo intentes, no puedes olvidar su mirada con otras, ni lograr olvidarlo con otros cuerpos...
Ya no importa a dónde vamos, mientras que sepamos dónde estamos parados, y lo que deseamos. Mientras que en el camino al futuro pueda detenerme a sentar para mirarlo y cruzar unas palabras, para volver a ser feliz, para volver a ser la que era antes... porque es él quien me devuelve el alma, tan sólo basta con mirarnos, sin que se de cuenta para hacerme sentir cosas hermosas y maravillosas, que nadie más ha de hacerme sentir, pese a que cuando me lo encontré, me di cuenta de lo mucho que habíamos cambiado. Pero a la vez, sin importar los cambios por los que hemos pasado, me devuelve a mi vieja yo. Me ayuda sin mucho a ubicarme en mi camino, porque me había salido de él.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario